Masajes
El masaje ha sido practicado por las antiguas civilizacione desde tiempos remotos. Ya en las antiguas culturas , como Grecia, Roma y otras que bordeaban el mar Mediterráneo, se acostumbraba someterse a un masaje de todo el cuerpo después de ejercitarse y bañarse. Hoy sabemos que con esto conseguían que el ejercicio no sólo fuera más efectivo sino que el tiempo tomado para recuperarse del cansancio producido por el ejercicio fuera menor y que disminuyeran las lesiones.
¿Por qué el masaje tiene estos efectos?. Cuando nuestros músculos se encuentran tensos o han sido sometidos a demasiado esfuerzo, acumulan sustancias de desecho que causan dolor, rigidez, e incluso, espasmos musculares. ¿Quien no ha sufrido alguna vez de agujetas?. Al incrementar la circulación hacia y desde los músculos, el masaje acelera la eliminación de estas sustancias tóxicas y dañinas. A la vez, el masaje consigue que la sangre y el oxígeno fresco llegue a los tejidos con prontitud, con lo que se aligera el proceso de recuperación de lesiones y de numerosas enfermedades.
Hay distintos tipos de masaje terapéutico. Entre ellos se encuentran el masaje sueco, que es un masaje relativamente suave que promueve la relajación. Otros tipos de masaje emplean técnicas de acupresión o van dirigidos a los tejidos profundos. El (o la) masajista puede combinar varias de estas técnicas durante una sesión de masaje.
Una sesión de masaje puede durar desde quince minutos hasta una hora. Por lo regular una sesión de quince minutos se limita a la espalda y los hombros, pero cuando se dispone de tiempo es recomendable que todo nuestro cuerpo, desde la cabeza hasta los pies, sea tratado por un masajista, haciendo hincapié en las zonas de nuestro cuerpo que tienen problemas y en caso contrario, para disfrutar relajadamente del masaje, dando a nuestro cuerpo su recompensa por todos los excesos que comentemos con él.
El masaje puede emplearse solo o como parte de un plan para mejorar la salud en el que se incluyan otros elementos tales como la alimentación, el ejercicio, o la relajación (yoga, etc.).
